Autor: Nando Abad
Páginas: 302
Sinopsis: Andrés te aconsejaría que fueras prudente. Te diría que un libro es un objeto mucho más peligroso de lo que parece. Si pasas las hojas demasiado rápido y una de ellas roza la yema de tu dedo, podría provocarte un pequeño corte. No parece muy grave, pero una infección de la herida, nunca descartable, podría derivar incluso en una amputación del metatarso. ¿Y si el libro se te resbalara? No pesa más de trescientos gramos, pero podría caer de pico contra tu tobillo provocando un hematoma interno de evolución imprevisible. Además, el peligro no acaba ahí. (...) Son demasiados riesgos. Andrés te gritaría que fueras prudente y que bajo ningún concepto se te ocurriera comprar este libro. Pero, claro, tal vez no convenga hacer mucho caso a Andrés. No hay más que leer esta novela para saber que es un memo,un pusilánime y un verdadero peligro para cualquier pelirrojo.
Lo que jode encontrarte un calcetín desparejado nos cuenta la historia de Andrés, un pobre hombre que se está divorciando de su mujer y ha tenido que volver a vivir a casa de su madre. Pero Andrés no es un hombre cualquiera, a Andrés le da miedo TODO, es la persona más prudente que pueda existir. ¿Que tiene que llevar a sus hijos al cine? Pues antes de ir crea la ruta perfecta para que una vez en el centro comercial puedan llegar a la sala de la película sin tener que cruzarse con gente, o sin pasar por debajo de algún aparato del aire acondicionado, no vaya a ser que tenga un tornillo flojo y pum. Y así es como empieza esta historia, Andrés, sus dos hijos, una sala de cine y un tupper lleno de pis de uno de ellos a sus pies. ¿Emocionante? Pues solo acaba de empezar.
Después de esta "arriesgada" aventura, Andrés lleva a sus hijos a junto su futura exmujer. Es en ese momento cuando conocemos a Gloria, una persona totalmente opuesta a él y que se ha dado cuenta que su marido es un auténtico muermazo y que le da miedo hasta respirar (creo que cualquier la entenderíamos).
Andrés está hundido y quiere recuperar a Gloria por todos los medios, por eso decide urdir un plan: fingir que se ha convertido en un muchacho aventurero al que ya no le achanta nada, y por eso viviremos con él situaciones totalmente cómicas como que llame a una agencia de paracaidismo para sacarse una foto con el paracaídas abierto en el suelo, que se deje arrastrar por su hermano para abrirse Tinder y "tener donde meterla", ya sabéis, ese tipo de cosas.
Para él, todo marcha bien, cree que va por el buen camino hasta que un día todo se tuerce: se ve envuelto en un asesinato. Y dos. Y tres. Sea lo que sea que está pasando, nunca se ha visto en una de estas. Y nosotros tendremos la suerte de acompañarlo.
No es el tipo de libros que suelo leer, pero ha sido una lectura muy divertida y fresca, perfecta para esta época en la que el calor nos quita las ganas de vivir.
Tal como dijo Nando Abad en una entrevista, Andrés es un pringado, un pusilánime, un tío perdido y asustado, pero en el fondo también un psicópata, y creo que lo primero hace que le perdonemos un poquito lo segundo. Es un pringadillo y llegas a sentir ternura por él, porque todo le sale TAN mal... pobre.
Me ha dejado con un buen sabor de boca, con varias carcajadas, y con una de las mejores escenas finales que he leído. No me lo esperaba para nada. Tendréis que leerlo para descubrir qué es.
*Gracias a la editorial por el ejemplar







